Así era como nos llamabas en tus clases, la diagonal risueña...Probablemente en más de una ocasión te hubiera gustado echarnos, es muy difícil intentar dar una clase y que una panda de chiquillos por su inmadurez no sepa controlarse y no te preste toda la atención que te merecías, tú, nunca perdías los nervios,siempre nos llamabas la atención de una manera muy correcta...
Recordando esos dos años de clase en la que tú fuíste un gran profesor para nosotras, nos hemos acordado de varias cosas que nos han despertado una enorme sonrisa. Una de ellas, cuando en tu desesperación por ver que no prestábamos demasiada atención, recordamos cómo te acercabas a nuestras mesas para decirnos:
-Chicas,a este paso,os vais a tener que ir a sacar el bachillerato a un centro de adultos...-
A lo que nosotras te contestábamos:
-No profe,que seguro, seguro, el siguiente examen es mejor que los anteriores...
Qué razón tenías,como siguiésemos por ese camino no nos iba a ir nada bien...pero al final y con muchas horas de estudio, Sara por fin se lo está sacando (seguro que es algo que te hubiera hecho mucha ilusión escuchar). Y como éste muchos más momentos que hemos vivido contigo en clase.
Sólo nos queda darte las gracias por habernos intentado enseñar de una manera tan constante y siempre con una sonrisa en la cara. Nunca olvidaremos a nuestro "Papá Noel" particular que tan bien nos enseñaba las matemáticas.
¡¡Hasta siempre, Vicente!!
domingo, 20 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario